Horizontes económicos inciertos
Se ven en el horizonte turbias amenazas a la inflación y, nuevamente, escases de recursos financieros y materiales, o en el menor de los casos, más caros.
México, como casi toda Latinoamérica, le ha brindado apoyo y apertura al capital extranjero, porque representa un gran apoyo para la Economía, desde la generación de empleos, hasta el pago de impuestos para los gobiernos.
Es de entender, que las grandes corporaciones después de recuperar sus inversiones iniciales en un plazo razonable, requieran contar con un flujo de utilidades sanas y constantes, para justificar su inversión ante sus accionistas.
Por ello, no pueden darse el lujo de quedarse en un punto de equilibrio permanente que les impida reinvertir en el país o para abrir nuevos mercados que les permita crecer y ampliar sus productos o servicios hacia otras latitudes.
Los líderes empresariales creen que deben ser solidarios, cuando se presentan momentos difíciles como los actuales en ésos países donde se invierte, como compensación por las facilidades y beneficios recibidos.
Las grandes empresas, aunque no necesariamente las empresas grandes, sin importar su nacionalidad, tienen por política, implementar programas sociales de apoyo a su comunidad, pero en casos especiales se hacen presentes con un respaldo mayor.
Como es lógico suponer, algunos giros económicos en México, se beneficiarán con la devaluación del peso, especialmente las industrias de exportación, como la automotriz, minera y cervecera, así como el sector de servicios turísticos hoteleros y su entorno, que ahora recibirán más pesos por sus transacciones.
¿Qué estarán planeando estos gigantes de la industria para hacer menos difícil la crisis de sus colaboradores, proveedores, acreedores y sociedad en general ? Porque seguramente lo harán.
En cambio aquellas empresas que solicitaron créditos para adquirir maquinaria y equipo que les permitiera elevar su producción, se verán seriamente afectadas, porque además de tener que cubrir sus deudas con más pesos, tendrán que cumplir con el impuesto especial por intereses pagados en el extranjero, sobre una base mayor.
Qué pensarías de proponer una regla miscelánea temporal para ésas empresas que recibirán más ingresos en México, pero que terminan transfiriéndolos a su lugar de origen, y crear un Fondo de Solidaridad Empresarial, que resultaría de aplicar un monto determinado sobre los recursos que saldrán del país?
Diseñar una especie de candado fiscal para asegurar que ésos ingresos adicionales se queden en México, y no cobrarles impuestos o permitirles deducir fiscalmente de sus gastos (ya se deducen los gastos de previsión social, pero no en su totalidad) a aquellas empresas que los apliquen para implementar mejores Sistemas de Gestión de Calidad, Ambiental y Seguridad en el Trabajo.
Así como también, aquellas que otorguen o amplíen los mencionados Beneficios de Previsión Social para sus colaboradores.
Asimismo, se podrían invertir para generar más empleos apoyando a miles de emprendedores internos que están a la espera de recursos y ser escuchados, o mejorar la calidad del servicio a clientes o disminuir los plazos y/o garantizar el pago oportuno a sus proveedores.
En fin, incentivarlos para que inviertan ése excedente de liquidez financiera y lo apliquen para mejorar y apoyar a sus colaboradores y proveedores que, por lo regular, son éstos las micro y pequeñas empresas de este país
Impulsar la Economía con esos recursos adicionales generados por la devaluación del peso, para permitir que se incremente la productividad, o al menos estabilizar algunos sectores. Cómo hizo China.
Quizá este proceso, no acelerará la Economía, pero dejará con fluidez financiera a varios sectores y aliviará la escases de recursos a otros, sin dejarlos paralizados.
Deben considerarse otros factores, pero es de todos sabido que es en crisis como éstas, cuando aparecen líderes y pensadores situacionales que colaboran en el diseño de nuevas e innovadoras soluciones.
¡ México los necesita ahora !
Hasta la próxima.
