Cuando en Japón decidieron que necesitaban ayuda para mejorar la calidad de sus productos, dieron un paso gigantesco hacia la Competitividad y reconocieron que solos no podrían lograrlo.
Esa acción de reconocer una carencia es la que nos falla a la mayoría. Muchos creemos que podemos hacer las cosas solos y que no necesitamos de nadie para seguir adelante y, desafortunadamente, nos alarga la solución de problemas que serían más sencillos de resolver si aceptáramos una mano maestra y honesta que nos indicara el camino. Ése es el trabajo de un Consultor.
Cuando el tema es acerca de la Competitividad empresarial, la referencia obligada es el Japón de los sesentas, por la influencia definitiva que Edwards Deming y Joseph Juran dejaron en la administración y análisis de los procesos de fabricación. Pero sobre todo, en las estadísticas de los errores y, desde luego, en la mejora continua. El diseño de Indicadores de Calidad para cada etapa del proceso son igualmente necesarios.
Las decisiones que un director de empresa debe tomar, siempre estarán basadas en hechos y datos. Nunca en rumores.
Por eso, continuando con el tema anterior sobre la conducción de Juntas de trabajo, debe contarse con una bitácora que sirva de guía para demostrar, con hechos, el desempeño eficiente de los procesos, y de los colaboradores. Una premisa de calidad dicta que no hay malos colaboradores, sino malos sistemas. Por eso, si algo importante hay que definir en las reuniones con los Ejecutivos cada semana, es que no pierdan el enfoque de la Misión o propósito de la empresa y que, por lo regular, es satisfacer los requerimientos del cliente.
Seguiremos el próximo miércoles.
Saludos
